Viejo poeta
A ti, anciano del pueblo,
el más viejo de la aldea,
al que le tiemblan las manos
y sus rodillas tambalean,
el que cuenta esas historias
a los niños, tan de cerca,
que hasta las piedras te añoran
cuando sales de Batea.
Puedo pensar y no debo
que cuando un día tu mueras
morirá parte del pueblo
Aunque, quedaran tus letras
tus escrito y poesías
y tus coplillas de verbena.
A ti, anciano valiente,
que vivió dos dictaduras,
que aunque encerrado tu estuviste
nadie te aparto de tus plumas.
Me pediste un poema
antes de que tu murieras,
por eso temo al invierno
por seguirle la primavera,
porque tal vez en verano
tu ya no estés a mi vera.
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A ti, Lorca
Me escondo detrás de tus letras
aterrado, por comprender
que simplemente por ser poeta
te hicieron desaparecer.
Federico, amigo mío
no te mataron por saber
tu inclinación por los hombres,
ni por tu forma de ser.
Naciste entre dos guerras
y tu delito fue un papel.
Como defensa tu pluma,
pensamientos que no ven,
que unas simples poesías
dañaban quien las leía
transformando la miel en hiel
pintando de luto tu Andalucía
y mi corazón también.
Tus poemas son refugio
en donde nos cobijamos
algún ratito en la vida
y tus frases adoramos.
Si me pagaran a mí
las deudas que no pagaron
que me quitaron mi amigo
y la alegría me robaron.
Por eso digo Federico
te fuiste, y solo he quedado
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Dictadura
Creo que del setenta y cinco
todavía quedan pedazos
de caudillos repartidos
con semillas del diablo.
Que piensan sin dejar pensar,
que por muchos que les hables
nunca te van a escuchar.
Lastima me da de sus mentes,
tan escasas de inteligencia,
repartidas como abejas
y con un solo aguijón
para poder así callar
el uso de la razón.
¡Despertar mentes dormidas
que así no podéis continuar!
Enterrar hoy vuestras iras
para empezar a escuchar
La voz del pueblo que a gritos
Piden la libertad.
Unir las manos a las nuestras
para que juntos hagamos
un país de tolerancia
que es lo único que deseamos
para que enseñen en el colegio
la España que ayer dejamos.
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LÍA
Por una sonrisa, un beso.
Por un beso, una mariposa
Por un te quiero, una estrella.
Por ser la flor más hermosa,
Arco iris de mis ojos,
Ojos claros como el mar
Que aunque no te tengo, te quiero
Y nunca te podré olvidar
Fuiste mi luna en mis noches
En mi vida, compañera;
La pluma donde hoy escribo,
Y en mi cuaderno, las letras.
Veo en tus ojos esperanza
Felicidad, en tu sonrisa
Añoranza en tu camino
Por no creerte tu alegría
Por desconfiar que un día
Cupido se acordara de ti.
Aguamarinas son tus ojos
Y tus labios son coral
Enamoraste a Neptuno
Aunque le conociste en el chat,
Te convertirás en sirena
Pues tu destino es el mar
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