LA POESÍA DE TONI ÁLVAREZ

 


El ACORDEONISTA DEL SOL


En el centro de Madrid
donde cobija el tumulto
y la tristeza de la gente
que busca desesperada
un lugar donde encontrar
la paz anhelada.

Miras bajo tus pies,
bajo la densa calle
cubren tus ojos
kilómetros de asfalto.

Miles de partículas 
que ensucian nuestro entorno.

Bajo la ciudad
donde no se respira
más que aire artificial
un acordeonista, satisfecho
da alegría al lugar.

Es la línea de metro de la gran ciudad
es el punto de reunión
y la satisfacción de ser humano
conocer tanto mundo
moverlo sólo con las manos.

Encuentras nostalgia en el vagón
del centro de Madrid,
en la estación de sol
donde todos, jóvenes y no tanto
desesperados van buscando 
tus ojos, tristes o alegres
pero unos ojos que les miren.

La verdad se esconde en ellos
hombres y mujeres
que ignoran tu existencia
que lloran lágrimas de cristal
que se rompen sobre la vía
como nubes de sal.

Y de nuevo en el vagón
del metro de la estación de sol
en el centro de Madrid
donde cobija el tumulto
y la tristeza de la gente
bajo la densa calle se encuentra
el acordeonista ya cansado.

Su consuelo se encuentra
donde puso el plato
para ser humano 
no necesita pensar.

Sólo tocar, sentir que
le oyen al pasar
aunque sea sin escuchar.


Toni Álvarez Casanova 19-09-00

LA PRIMAVERA

La primavera me desvela
con sus mañanas de azucena
que llenan mi vida de amparo
y buscan cuerpos inertes
fríos y atónitos, con nudos
y corazones llenos de sierpes

Desiertos de arena que levantan
a su paso y agua llena de color
sólo pasa el tiempo en mi habitación

pero desde mi ventana puedo ver
aquella lluvia de rayos de sol
que vierten mi copa y señalan mi reloj
que salen de mi cuarto sólo por un rincón

Cientos de velas que desvelan la oscuridad
miles de fuego que inundan en mi vanidad
llenan mi estancia de un éxtasis total
reflejos de espejos sin responder
y roban mi sangre primaveral

Vierte en su vino
viejos labios de carmín 
y en su flor de jarabe
el viento amargo del jazmín
que vuela sobre tu rostro
y en abril, aguas mil.

Toni Álvarez Casanova

28-03-01

 

 

 

 

 

 

 

  SIN ALMA.

Como me gustaría poder leer el diario de mi alma
viajar, por los recuerdos de sus sentimientos
saber en que lugar de sus miradas, regreso a la calma
tener una imagen repleta de sueños

Flotar en sus pensamientos
encontrar allí dentro sus males
para llevarla a lúcidos mares
y que me lleve a mi al mismo tiempo

¿Qué hago yo sin alma?
si todo gira a su alrededor
quien me despertará mañana.
Es como una aurora sin sol.

Si la he perdido, si no la encuentro,
dime, piel, vida, aire, para que existir
para que soñar despierto
si es mucho mejor llegar a morir

Para que, sin alma, viajar alrededor del mundo,
si no hay cielo, ni estrellas, ni barco,
ni remos para llevarme a un albergue mudo
que es la vida, que es lo que busco.

Pero no, sin alma ¿Dónde voy?
¿Quién soy?, sólo me viste piel
sólo reviste carne sin temblor
mis huesos, mi vieja sien.

Ten inquieta estaba mi alma,
que mi vida se llevó tras ella
tan bella, parecía mi dulce doncella.
Ahora, sólo cierro los ojos, para soñar que vuela.
 

Toni Álvarez Casanova

23-10-2000 / 05-05-2001

 

 

NOCHE DE POCAS HORAS


Voy a escribirte este poema ahora
que me han contado que estás muy de moda
tus besos son amargos al anochecer
y en tus pupilas se destroza el llanto de la vieja
mujer

Estrella nocturna, dulce y amarga a la vez
cuentan que en la cama te mueves como un pez
y dicen que tus escamas arden como un volcán
y que tus medidas son poemas que me gusta recitar

Nos cuentan que temes la luz del día
y que por eso sólo sales de noche,
oigo decir que tus manos queman
es un amor dentro de un coche

Recitan viejos cantores que tu amor
es peligroso, si de ti alguien se enamora
mala hora le espera pues,
tus besos son noche de pocas horas

Una encina dorada quebrada por un llanto
la escarcha llena tu tejado que te llena de desprecio
se teje tu piel en la suya como un cruel desperdicio
de pie en lo oscuro esperas que un hombre te ame tanto

Como amas tu a la luna que te hiere
que descansa desahuciada entre humo y negra nube
de polvo morado, lleno de guirnaldas él te sube
tu abres la puerta donde generosa te descubres

Al fin el alma llega a gobernar
y con la luz de luna que se apaga
es entonces tu dolor cuando se acaba
cuando vuelves a la realidad y solo puedes llorar

Cerca esta mi hombro que hurga en tu corazón
y sabe que aquella felicidad que tu tienes
no es motivo para envejecer
porque tu no eres más que una vieja mujer.


Toni Álvarez Casanova